Instrumental de los socios

El Telescopio de Cala d’Hort (TCH) y el Observatorio de Puig des Molins (OPM) son los dos ‘buques insignia’ de la Agrupación Astronómica de Eivissa, pero quienes integramos esta entidad disfrutamos también con la observación a través de nuestros equipos particulares. Evidentemente, nuestro instrumental propio es más modesto, pero con nuestros telescopios y cámaras salimos al campo, nos encontramos y disfrutamos de agradables veladas contemplando los astros en directo. En esta sección nos presentamos (algunos de nosotros) y explicamos qué utilizamos para mirar o fotografiar el cielo.

Marco Antonio Yuste

Tengo un Celestron C8 de 203 mm de abertura y una distancia focal de 2032 mm, es decir, F10. Me decidí por este tubo por tener una distancia focal moderada y para aprovecharlo tanto en observación visual como en fotografía astronómica. Aunque se me quede corto para galaxias, para nebulosas va estupendamente.

El tubo va montado sobre una montura Celestron CGEM, que es una ecuatorial alemana computerizada. Me decidí por esta y no por la CPC, porque la CGEM es más precisa para astrofotografía, y también me permite poder cambiar el tubo en cualquier momento, si me decido a comprar uno mayor.

Tengo un equipo de autoguiado para fotografía astronómica. El tubo-guía es el primer telescopio que tuve, regalo de mi mujer, que es un Celestron Star Seeker 80, con una apertura de 80 mm, y distancia focal de 400 mm a F5. La cámara de autoguiado es una DMK 21AU04 monocroma, que en realidad es del compañero Bernabé. Tengo previsto comprar una cámara de Lunático.

En cuanto a la cámara principal es una Canon 450D modificada (se le ha extraído el filtro infrarrojo del sensor, aumentando considerablemente su sensibilidad a la hora de realizar astrofotografía de nebulosas y galaxias).

Aparte de todo esto, tengo un enfocador Crayford para el telescopio, un reductor de focal a 6.3 de Celestron (estos dos últimos accesorios también son de Bernabé, estoy ahorrando para comprar los míos propios), así como un enfocador automático de Select, oculares, barlows de x2 y x3, y un I-phone 4, muy útil para las aplicaciones planetarias.

En un futuro que espero no sea muy lejano espero poder comprarme un astrógrafo y una CCD refrigerada, pero por ahora hay que esperar.

¿Cómo entré en esto de la astronomía? Desde pequeñajo me ha gustado mirar al cielo por la noche y me quedaba atontado mirando la Luna y preguntándome por qué unos días era más pequeña y otros más grande… Conseguí unos prismáticos de mi abuelo, de los que usaban en la guerra civil, de latón, y que me sirvieron para poder intuir los cráteres de la Luna y mirar mejor las estrellas. Fue pasando el tiempo y cada vez me empapaba más con libros y documentales de la tele. La astronomía me impresionaba cada vez más hasta que mi mujer me regaló mi primer telescopio (gracias a ella he conseguido todo lo que he conseguido). Ahora podía disfrutar como hacía de pequeño, pero a lo grande y seriamente.

Joan Lluís Ferrer

Un periodista amigo mío me regaló un día de 1992 el libro de Stephen Hawking ‘Historia del tiempo’. Apenas entendí nada. Pero ese obsequio me llevó a comprarme la colección de vídeos y el libro de la serie Cosmos, de Carl Sagan, que había seguido puntualmente en TVE cuando se estrenó en España. Ahí quedé ya enganchado. Siguiendo los consejos de José Luis Bofill, en 1994 me compré mi actual Celestron C-8 de 203 mm de abertura, que adquirí a Ignacio de la Cueva, al que por aquel entonces recuerdo mostrándome sus fotos químicas recién reveladas en papel de la nebulosa de la Laguna y la Trífida, que me causaron gran impresión.

Lo primero que ví a través del C-8 fue el histórico impacto sobre Júpiter del comete Shomaker-Levy, que dejaron impresionantes manchas sobre la superficie del planeta durante varios días. A partir de ahí, empecé a descubrir las nebulosas, los cúmulos, los planetas...

Tras seis o siete años de inactividad, en 2010 retomé las observaciones astronómicas y cambié mi vieja montura de horquilla, sin go-to ni nada, por una ecuatorial alemana CG-5 de Celestron, que me ha permitido viajar a lo largo y ancho del Universo y observar cuerpos que jamás antes había visto, por su difícil localización por métodos manuales. También gracias a la CG-5 empecé a desarrollar mi gran asignatura pendiente: la astrofotografía, tanto planetaria (con mi cámara DMK 21 mono) como de cielo profundo, con mi DSLR modificada y refrigerada.

La astrofotografía se ha convertido en una de mis grandes pasiones, si bien ha sido también motivo de grandes sacrificios, al menos en el periodo inicial de aprendizaje. Ha valido la pena. No hay experiencia más gratificante que observar cómo del ordenador va surgiendo, paso a paso, un cuerpo celeste perfectamente reconocible, con sus colores naturales y sus detalles. Mis fotos en: http://www.astrobin.com/users/antares9000 Pero no por ello he abandonado la observación visual, pues me gusta localizar estrellas dobles en las constelaciones y disfrutar de esas preciosas parejitas de luz.

En 2012 compré mi segundo telescopio: un refractor Long Perng ED 100 a F6 para fotografiar nebulosas de gran extensión, algo imposible con mi C-8. También es perfecto para visual. Pero la gran adquisición realizada en estos últimos años ha sido en 2014, al estrenar una montura nueva: la Takahashi EM 200 Temma 2M, auténtico prodigio de la tecnología nipona que a buen seguro me ha de brindar todo tipo de alegrías a partir de ahora. En autoguiado es excelente y me está dando ya grandes satisfacciones en astrofotografía, con exposiciones prolongadas y estables en cualquier circunstancia.

 

Alberto Prats Rodríguez

Tengo un Celestron C9,25 HD. Es un Schmidt-Cassegrain de 235 mm de abertura y F10. Lo escogí por recomendación de los compañeros de la Agrupación. La mayoría tenemos Celestron, con lo cual adquirirlo suponía recorrer un terreno ya transitado, lo que facilitaría la resolución de dudas y poder compartir accesorios entre compañeros. La única duda que se me planteó fue dedicar un presupuesto a una mayor abertura (C11 en vez de C9,25) o bien a una mejor precisión de imagen (la serie HD de última generación). Finalmente, opté por lo segundo y estoy muy satisfecho de su calidad, ya que puedo detectar detalles finos que no serían observables con otros telescopios de aberturas similares.

La montura es una CGEM de Celestron. Estoy muy contento con la adquisición y me funciona muy bien. Precisamente, al haber comprado un tubo de 9,25 pulgadas en vez de un C11 me permite apañarme con la CGEM, sin tener que ir a una CGEM HD, que tiene mayor capacidad de carga, pero también es más cara.

En cuanto a cámaras, tengo una DSLR Sony Alfa 200 para hacer piggyback pero aún no me he puesto a ello; por ahora con mi equipo me dedico exlusivamente a la observación visual.

Los accesorios que tengo son oculares de dos pulgadas Celestron Axiom LX de 23 mm, Ultima LX de 13 mm y Ultima LX de 8 mm, además de una barlow x2.

Desde niño he observado y estudiado el cielo nocturno, pero nunca lo había podido ver con el detalle que mi C9,5 me permite: cúmulos, nebulosas, planetas con sus satélites… Por eso me estoy dedicando en principio a conocer esos recovecos del cielo que hasta ahora eran invisibles para mí. En cierta medida estoy redescubriendo maravillas en lugares que ya creía conocer. Cuando haya superado esta fase inicial de borrachera visual me dedicaré a la astrofotografía. También me gustaría poder dedicarme, en un futuro cercano, a los cálculos relacionados con estrellas variables, binarias eclipsantes, etc.

Antonio Moreno Salmoral

Me gusta la Astronomía desde pequeño. A los 11 años ya estaba mirando estrellas, dibujando y consultando libros.

He tenido un catalejo terrestre pequeño de mesa y unos prismáticos 7x50 que me han hecho disfrutar del cielo y ver cosas que no conocía.

Con 16 años conseguí mi primer telescopio: un refractor Tasco; 60-700mm. Lo compré ahorrando monedas en un bote de cristal. Me ayudó a conocer mejor la Luna y ver por primera vez los planetas, así como disfrutar de una astronomía urbana. La verdad es que dejé un poco pillados a mis padres, por practicar un hobby poco frecuente.

La serie Cosmos de TVE, que vi en 1991, me ayudó mucho a entender la Astronomía. ¡Qué genio Carl Sagan!

En el 98 tuvieron lugar mis comienzos en fotografía, que pude fusionar con la astronomía en el 2001 con la llegada de un nuevo telescopio, más profesional. Se trata de un Vixen Refractor 90/1000mm F/ 11 y una montura GP-Ecuatorial.

Este instrumento, en estos años nunca ha dejado de sorprenderme, utilizando diferentes oculares, filtros, adaptadores para fotografía y demás..

Mis viajes a la Península para  aprender y conocer el cielo de otros lugares, así de como observar el Sol y fotografiarlo con sus manchas solares, han sido toda una aventura.

Ya han pasado 10 años y, como si estuviera recién sacado de su gran caja, me sigue mostrando el cielo, ahora en compañía de amigos y compañeros de la Agrupación.

Desde 1998 hago Astronomía en la isla de Ibiza. Este mundillo está al alcance de todos, y con paciencia los resultados siempre son favorables, en muchos aspectos.

Julio Ribas

Esta afición a la astronomía se la debo a mi familia y amigos. El precursor fue mi abuelo, en cuanto se enteraba por las noticias de algún acontecimiento astronómico nos sacaba por la noche a observar el cielo, recuerdo muchos eclipses lunares y algún que otro cometa como el Halley o Hale-bopp el cual ha quedado grabado a fuego en mi retina.

Mi primera vez con un telescopio vino de la mano de un gran amigo, observar Saturno por primera vez desde un telescopio me emocionó tanto que familia y amigos no dudaron en regalarme para mi cumpleaños un reflector newton de Celestron, modelo OMNI XLT de 150mm de apertura, que traía de serie una montura ecuatorial alemana CG4. Un telescopio que recomiendo absolutamente para iniciarse  en la astronomía a todo aquel que esté interesado.

Ante la magnitud del regalo, nunca he dudado en acercar a todo el que quiera al mundo de la astronomía de la mano de mi telescopio.  Con esta idea en mente no cesé en mis intentos de robotizar la montura para facilitar el seguimiento y la observación. Al final entendí que lo mejor era cambiar de montura por una superior. De eso se encargó mi mujer, otra gran apasionada de la astronomía, sin previo aviso vendió el telescopio y me regaló una versión avanzada del Omni, un reflector Newton de 200mm f5 con montura cg5 robotizada.

Como ya he dicho, mi intención siempre ha sido la de compartir la afición con los que me rodean, sobre todo con el más pequeño de la casa, mi hijo, que parece haber heredado la afición y ahora mismo es una esponja ávida de conocimientos. Es por eso que adquirí un Skyscout de Celestron y un Skyscout connect, que me permite manejar desde este dispositivo la montura, solo se trata de apuntar que es lo que se quiere observar y el telescopio se mueve automáticamente a esa dirección, un auténtico juego de niños. El skyscout también sirve como modulo gps lo que me facilita en gran medida la puesta a punto del equipo.

En cuanto a oculares he apostado por Baader Planetarium, en particular por el kit de ocular zoom hyperion 8-24mm mark III mas barlow, gracias a su versatilidad, ya que cuenta con click-stop, y además es parfocal disfrutamos aún más de la observación visual, sin necesidad de cambiar constantemente de ocular lo que generalmente conlleva volver a enfocar. El rango de  3,5 a 10,5mm lo completa un barlow a juego x2,25, especialmente diseñado para este zoom. En bajos aumentos dispongo de un Baader aspherical de 31mm. Además de otros oculares y barlows sueltas más específicas.

Desde hace bien poco he decidido adentrarme en el mundo de la astrofotografía, para ello he ido equipándome  poco a poco de un equipo básico que me permita aprovechar la montura cg5-gt que dispongo, sin sobrepasar su límite. Hace un tiempo tuve la oportunidad de adquirir un refractor corto de Celestron, se trata de un ONIX EDF de 80mm, al que he cambiado el enfocador que traía de serie por un Baader Steeltrack de 2”, del cual estoy muy contento. Recientemente  también he adquirido un kit de autoguiado lunático, que junto a mi Canon EOS que se encuentra a la espera de una operación para retirar el filtro IR, completaría el equipo básico para empezar sin miedo en esto de la astrofotografía, mientras me hace compañía mi familia equipados con unos prismáticos NIKON  Action EX 7x50, para visual.

Lo que hace de la astrofotografía algo tan especial, es que podemos ver en la pantalla del ordenador, sin grandes complicaciones, cosas que a simple vista, ni con el mejor de los telescopios podríamos imaginar. Incluso sin un procesado previo.

Quiero dar las gracias a los compañeros de la agrupación ya que gracias a su ayuda y consejos estoy afrontando mis inicios en astrofotografía sin ningún tipo de temor, así da gusto.

Faustino Márquez

Mi equipo se compone de un telescopio tipo Schmidt-Cassegrain de la marca Celestron, modelo C11, y montura CGEM (computarizada, alemana, ecuatorial, motorizada). Utilizo mayormente oculares de dos pulgadas para aprovechar la generosa entrada de luz que posee el tubo.

Actualmente mi actividad se centra en combinar las salidas al campo para realizar observaciones directas a través de mi telescopio, junto con lecturas y estudios de todo lo que pase por mis manos: revistas, libros, documentales, artículos de la “web”, conferencias;  y por supuesto el contacto directo con los demás miembros de la Agrupación. Sigo leyendo, por supuesto, a Jose Luis Comellas, indispensable para mantener el buen gusto por la observación a pie de campo. Repasando también las fotos del Atlas celeste, de Hans Vehrengberg, o incluso los ensayos acerca del Universo de Boris. A. Vorontsov publicado por la editorial Moscovita, Mir.

Comencé con la afición práctica de la Astronomía, creo yo, a finales de la década de los años ochenta, al trasladarme a vivir a una zona de la isla donde el cielo ofrecía una magnifica vista; en poco tiempo adquirí un modesto telescopio tipo newton de 114 x 900 mm con el que comencé a disfrutar de esta preciosa afición, y de la compañía de nuevos amigos como Ignacio de la Cueva y Juan Roig Trafford. Aproveché también el lanzamiento editorial de una colección de astronomía que incluía fascículos y videos, con los sugerentes subtítulos de “El Universo en tus manos” o “En directo desde el Universo”; aún los conservo. Obviamente siempre me ha gustado el género literario de la ciencia ficción, especialmente los libros relacionados con el espacio.

Mis expectativas para el futuro pasan por adquirir algunos componentes que me permitan realizar fotografías de cielo profundo, es decir practicar la astrofotografía. En ese sentido me alegra contar con amigos de la agrupación que sin duda me ayudarán a la hora de decidirme por los intrincados vericuetos de la Astrofotografía.

Pedro Pérez

Me ha costado decidirme a escribir estas lineas porque pensaba que al lado de los telescopios que aquí se muestran, el mío quedaba un poco fuera de lugar. De hecho todas las fotos están hechas con nocturnidad y la mía esta hecha a la luz del dia. Pero creo que es interesante mostrar que para disfrutar de la astronomía no es imprescindible disponer de aparatos de alta gama.

Este es un instrumento de iniciación, de no mucha calidad óptica pero que me ha proporcionado largas horas de observación.

Es un reflector de 150 mm de diámetro y distancia focal de 140 mm con apertura f/9. Los oculares que uso son los que venían de serie, acordes con la calidad del telescopio. El manejo es manual y de fácil puesta en estación. Hay que dotarse de recursos para pasearse por el firmamento con este telescopio, si no, es fácil pasar por encima de los objetos sin apenas verlos, algo que no pasa con los planetas, pero eso me ha ayudado un poco cuando he entrado en el mundo de las monturas autoguiadas.

Este telescopio, que llego a mí en forma de donación por el mero hecho de ser yo miembro de esta Agrupación, está ahora a disposición de los socios que quieran introducirse en el manejo manual de una montura ecuatorial. No tienen más que pedirlo y así comenzar a introducirse en la observación visual: es un viaje que merece la pena hacer. También es cierto que después de un uso continuado de este telescopio se tiene el convencimiento de que hay que hacerse con algo de más calidad. Por eso mi intención es ser un alumno ejemplar en el manejo del telescopio C8 que tiene la Agrupación.

Como parece que le pasa a todo el mundo, me imagino que terminaré por hacerme con un equipo mas completo para poder hacer astrofotografía, la manera de ver cosas que en observación visual es imposible. Ya he hecho algunos pinitos con web cam y go pro, nada que se pueda enseñar sin pasar vergüenza (fotográfica), pero algo de un carácter adictivo preocupante.

Mi primer recuerdo astronómico de infancia, es el shock que supuso para mí ver la Luna,...a las 3 de la tarde; fue algo que me costó entender.

Ya adulto, el interés por la astronomía me vino de la mano de la navegación; estar en medio del mar con todo el firmamento para mirar y no saber qué tienes delante me hizo buscar libros para poner nombre a lo que ahora conozco como constelaciones.

Mi interés dentro de la Astronomía es el campo de la Cosmología, por la cantidad de materias que engloba y el camino de conocimiento que marca. La divulgación de las cosas que descubro me apasiona y a eso me gustaría dedicarme cuando no necesite dinero para vivir.

Y para terminar solo queda decir que estoy encantado de pertenecer a una agrupación como esta, con personal tan variopinto que comparte su afición con dedicación y buen humor.